Episodio 7: Escritura y Autoconocimiento

Que la escritura es terapéutica es algo que no te descubro. Que la escritura me está manteniendo centrada y despierta es algo muy nuevo para mí.
A lo mejor antes también lo hacía y no lo había conectado, la verdad es que desde que comencé con las páginas matutinas, que sé que muchos estáis también escribiendo, veo mi conexión con las palabras de un modo mucho más profundo.
No sé si eres de las que lleva un diario, practica la escritura automática, pegas parrafadas en las redes sociales o incluso tienes un blog. Para mí cada plataforma tiene un propósito y lo que he descubierto es que todas y cada una de ellas se complementan a la perfección.
Mi motivación es diferente si me siento a vomitar pensamientos y emociones por las mañanas en privado que si comparto una de mis reflexiones en los microblogging de instagram, también venir aquí a desarrollar una idea contigo tiene un valor diferente, ojalá que el de inspirarte.
Este año, como te comenté la semana pasada en el episodio 6, tengo como objetivo quererme y cuidarme, para ello necesito conocerme. Aunque quizás podría ser a la inversa y que mi objetivo fuera el de conocerme y para eso necesito quererme y cuidarme…
Hace dos semanas te hablaba del silencio, la semana pasada te proponía que te hicieras ciertas preguntas. Hoy te confieso que la escritura está siendo parte imprescindible en este proceso, es por este motivo que estoy aquí hoy, dándole a las teclas, con la motivación añadida de mostrarte mi camino.
¿Por qué quiero mostrarte mi camino? Te preguntarás, y con razón, porque a fin de cuentas a quién narices le interesa mi vida ¿verdad?
De lo que yo pretendo a lo que consigo exponer y de lo que consigo exponer a lo que llegamos a conectar tú y yo hay todo un mundo, soy consciente, aún así me arriesgo a que no me entiendas y no empatices, con la única expectativa de que veas que crecer, cambiar, evolucionar y vivir de un modo consciente y feliz, donde caminar hacia tus objetivos sea una aventura emocionante, es posible.
Ya sabes que yo padezco de procesos depresivos y de ansiedad, es una circunstancia con la que tengo que convivir. Habiendo visto cómo puedo llegar a sentirme, tratarme y escupirlo al mundo, yo personalmente no veo otra opción que la de mantenerme despierta. Dormirme y dejarme llevar por los estímulos y las emociones, en mi caso, me puede llevar a mucho sufrimiento.
Sería un sueño si tú, estando al otro lado, desarrollases la confianza suficiente, la fuerza necesaria y la consistencia imprescindible para crecer y salir de las situaciones físicas, emocionales y mentales que te enferman, que te entristecen o que te agobian.
De todo se sale, te lo aseguro. A veces salimos físicamente y a veces salimos mentalmente. Me explico, muchas situaciones que no podemos cambiar pueden llegar a mutar radicalmente con el simple hecho (bueno, de simple nada) de comprender la situación de otro modo, verla con otros ojos.
La escritura me acompaña en este proceso: me abre los ojos a las palabras que utilizo, a las relaciones de ideas que hago, a los diálogos que alimento en mí. En ocasiones me río de mí misma en un “pero cómo no me había dado cuenta de esto antes” y en otras me quedo parada, sorprendida hasta el punto de sentir que no me conozco, que dónde he estado todo este tiempo mientras decía, creía o actuaba de cierta manera, y mientras tecleo me pillo en momento presente. Es mágico y revelador, no siempre agradable, pero liberador sin duda.
A veces cuesta, a veces no quiero escribir o me planto ante la página en blanco con agobio y sin poder soltar nada coherente. Es en esas sesiones en las que sale más (con perdón) mierda y aunque quizás no soy capaz de gestionarla al menos me permito expresarme como salga, ya revisaré cuando esté más centrada. Sé que es necesario porque a posteriori descubro perlas tremendas.
Considero que si quiero vivir y servir en este mundo desde una motivación y una mente sanas, ser capaz de gestionar conflictos, solucionar problemas y tomar mejores decisiones lo más importante es conocerme, quererme, respetarme.
La escritura me permite ver que no soy lo que pienso, que me contradigo y me aferro, que me pierdo y me encuentro, me permite ver la vida de otro modo, desde un pensamiento mucho más creativo y desde una calma que antes no era capaz de sentir plenamente.
Escribir no se parece en nada a la meditación, al yoga, a la contemplación o el ejercicio_huelga decir que todas estas actividades son también relevantes_. Las palabras sobre el papel me muestran el guión que voy interpretando en cada escena y lo veo como tal: un guión, con el beneficio añadido de que puedo releerlo, conectar puntos y entender las experiencias con otros ojos.
Ojalá que esta actividad que tanto adoro y que me sirve para comunicarme contigo te inspire y te motive a ti también.
Si tú también escribes cuéntame tu experiencia y, si tienes un blog compártelo conmigo aquí en los comentarios, me encantará leerte y que otros lectores te conozcan..

2 comentarios sobre “Episodio 7: Escritura y Autoconocimiento

  1. Hola Gema, sí que hablo de estas páginas.
    El libro está muy bien, pero depende mucho en el momento que estés y si vas a comprometerte con el trabajo. Es prácticamente un libro de ejercicios, sin hacerlos no sirve de nada.

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