La mejor manera de practicar mindfulness

la mejor manera de practicar mindfulness

Quizás sea muy osado titular este episodio como la mejor manera de practicar mindfulness; pero si leíste (o escuchaste) ya los episodios uno La Popularización del mindfulness y dos Los peligros de practicar mindfulness con su segunda parte de los peligros del mindfulness , creo que vamos a estar de acuerdo en esta conclusión. Y si no, pues nada, pero me encantará escucharte si no es así.

Antecedentes

Ya te presenté información contrastada en los anteriores artículos, datos, motivos, y aportado suficientes, creo yo, razonamientos para que ejercitemos el pensamiento crítico. Hoy quiero cerrar con alguna conclusión, mi humilde recomendación y dejar, obviamente, el micrófono abierto para quien quiera decir la suya.

Mis años de experiencia en meditación Vipassana y la práctica de Satipatthana es lo que yo conozco mejor, al menos mejor que la terapia secular de Kabat-Zinn. Aun así cualquiera, con unos pocos minutos de búsqueda en internet, puede encontrar verdaderas controversias, brutalidades y sinsentidos relacionadas con la práctica del mindfulness (pudiste comprobarlo en todos los links que te presenté en el episodio 2 «Los Peligros de Practicar Mindfulness»).

Yo no soy de titulitis y la experiencia siempre, para mí, estará por encima de un papel (acuérdate que la uned te regala el título como aquel que dice). Pero en MBSR existe una regulación y una coherencia con la fuente original, la budista, y en el budismo existe un linaje de aprendizaje limpio. Considero que mientras se esté atento y se respeten estas cosas, todo bien.

En cuanto al mindfulness budista, no me voy a cansar de repetir que Sati y mindfulness no son lo mismo, pero a falta de espacio, tiempo y una traducción que se ajuste más al propósito de estos artículos, voy a usarlos como sinónimos aunque sabemos que no lo son.

En cuanto al mindfulness del mainstream, el intrusismo, la desinformación, la falta de reglamentación y una argumentación inconsistente llaman al pensamiento crítico.

El humo es peligroso

La falta de información y la proliferación de oportunistas que con diploma pero pobremente formados se suben al carro, me lleva a descartar sin miramientos al mercadillo mindfulness del que te hablaba en el episodio anterior.

Los beneficios de practicar mindfulness son muchos, pero las argumentaciones pseudocientíficas, la cantidad de vende humos, estudios no reglados, experiencia mínima o nula y técnicas diluidas hasta la saciedad me hacen ver el boom mindfulness como algo de lo que desconfiar.

Desde hace días no dejo de asombrarme con las mentiras descaradas sobre el funcionamiento de las técnicas, el amparo en avales científicos inexistentes y la negligencia por ignorancia del que te lleva a practicar la gemela mala del mindfulness de la que te hablé en artículo anterior.

Es lógico que al convertir esta práctica espiritual en una terapia psicológica haya una demanda social de aval científico. A día de hoy, aunque apunta a que en un futuro lo habrá, no existe, por muchas personas que insistan y por mucha rabia que nos dé.

Hay procesos cognitivos y de comportamiento que son demasiado complicados de medir y de prevenir. Lo mejor que podemos hacer, y esta es mi opinión y ya, es practicar bajo las enseñanzas originales y siempre con la supervisión y con el apoyo, si lo deseamos, de un psicólogo.

Propongo que si alguien desea practicar la Atención o Consciencia Plena se vaya a la fuente, al lugar del que el moderno mindfulness secular salió. Al Satipatthana Sutta.

Budismo para ateos

No es necesario ser budista, de hecho se puede ser absolutamente no creyente en la filosofía e imaginería que lo envuelve, pero para practicar segura y correctamente mindfulness hay que hacerlo, o bien bajo la supervisión de un profesional ,o ir directamente a la fuente y aprender a hacerlo «bien».

Todo depende de cuáles son los objetivos de cada uno.

Si el objetivo es bajar los niveles de estrés y conseguir mejorar la salud, aunque Satipatthana Sutta y la práctica de Vipassana pueden ayudarte a eso, no es en absoluto su objetivo, así que lo suyo sería seguramente tirar por la vía occidental de Kabat-Zinn.

Si el objetivo es comprender la naturaleza de los fenómenos, desarrollar la ecuanimidad, enfrentarte a las verdades más crudas de tu mente y salir del otro lado con una mente clara y un equilibrio emocional sin parangón, entonces sin duda te animo a acercarte al budismo, en concreto a las prácticas de Vipassana.

¿Tienes alguna pregunta, comentario u opinión sobre lo que te he traído esta semana? Por favor, te espero en los comentarios.

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