Creo que el individuo y la sociedad son dos partes de una misma moneda.


Soy de las que prefiere enfocarse más en las responsabilidades que en los derechos, lo que no excluye que defienda los segundos también. Tener las prioridades en este orden me permite ser más proactiva y que me ancle menos en la demanda y la queja.


Nos hemos convertido en la persona que somos hoy en parte por nuestra predisposición genética, pero mucho más por las circunstancias sociales y aprendizajes que hemos absorbido del entorno. Esto no es excusa para depositar en otro la responsabilidad de lo que hacemos, lo que decimos o cómo nos sentimos. Nuestra responsabilidad es nuestro poder.

No somos seres acabados, estamos en constante evolución, crecimiento y cambio.


Considero que la acción individual, constructiva e intencionada puede, poco a poco, crear una sociedad que se entienda, se relacione y tome decisiones desde la inteligencia, la compasión y el bien común. Pensamiento, intención y acción son tres herramientas que debemos afilar constantemente.

Estas líneas son un manifiesto a favor de la aceptación, la responsabilidad, la autoescucha, el pensamiento crítico y la acción en pos de una sociedad sana.

Intentaré que sea un lugar que ponga su granito de arena en la construcción de una comunidad de mujeres sabias, plenas y responsables. Puedes descargar recursos gratuitos para tal fin en este enlace: SLOW LOU DESCARGAS